Trota con normalidad, luego levanta una pata trasera durante tres o cuatro pasos y sigue como si nada. Muchos dueños de Pom conocen este pequeño «saltito». Tiene nombre: luxación de rótula.
Este artículo es informativo. Solo un veterinario puede confirmar una luxación y valorar su gravedad.
¿Qué es la luxación de rótula?
La rótula es un pequeño hueso que se desliza por un surco en la parte delantera de la rodilla. En algunos perros, este surco es demasiado poco profundo, o los huesos de la pata están ligeramente desalineados. La rótula puede entonces salirse de su sitio, normalmente hacia el interior de la pata: se habla de luxación medial.
En las razas pequeñas suele ser congénita: el cachorro nace con una articulación que favorece la luxación. Un golpe o un salto pueden desencadenar los episodios, pero en general no son la causa de fondo.
Una raza especialmente afectada
La luxación de rótula es uno de los problemas ortopédicos más frecuentes en el Pomerania. La Orthopedic Foundation for Animals (OFA), organismo estadounidense de cribado, sitúa la raza entre las veinte más afectadas. Incluso se ha dedicado un estudio veterinario específicamente al tratamiento quirúrgico de esta afección en el Pom.
Las señales a vigilar
- El «saltito» de una pata trasera: el perro levanta la pata unos pasos, luego la apoya y sigue con normalidad. Es la señal más típica.
- Una pata trasera que estira hacia atrás, como para recolocar algo.
- Una cojera que va y viene, más marcada después del esfuerzo.
- En las formas avanzadas: andar con las patas arqueadas, dificultad para saltar, cojera permanente.
Muchos perros no parecen sufrir durante los episodios. Pero una rótula que se sale con regularidad desgasta el cartílago de la rodilla, y con el tiempo aparece la artrosis.
Los cuatro grados
El veterinario valora la gravedad manipulando la rodilla. Se distinguen clásicamente cuatro grados:
| Grado | Qué ocurre |
|---|---|
| 1 | La rótula solo se sale si se empuja, y vuelve sola a su sitio. |
| 2 | A veces se sale sola con ciertos movimientos, y puede quedarse fuera un rato. |
| 3 | Está fuera de su sitio la mayor parte del tiempo, pero se puede recolocar a mano. |
| 4 | Está fuera de su sitio de forma permanente y no se puede recolocar. El perro cojea claramente. |
El grado puede cambiar con la edad. Un control regular permite seguir su evolución.
Los tratamientos
Para un grado 1, y algunos grados 2 que molestan poco, a menudo basta con vigilar y adaptar el día a día. Para los grados 3 y 4, y los grados 2 que molestan al perro, se suele proponer una cirugía: consiste en profundizar el surco por el que se desliza la rótula y, si hace falta, realinear la inserción del tendón.
En el Pom, un estudio con 55 perros operados mostró excelentes resultados en el grado 2, y un mayor riesgo de recaída en los grados 3 y 4. Es un argumento para no dejar avanzar una luxación sin consultar.
En el día a día: proteger sus rodillas
Tenga o no una luxación, estos hábitos cuidan las rodillas de un perro pequeño.
1. Limitar los saltos
Un sofá o una cama son cuatro o cinco veces la altura de un Pom. Cada vez que baja de un salto, sus rodillas soportan todo su peso. Una pequeña escalera o una rampa al pie del sofá y de la cama convierten ese salto en unos pocos escalones. Es uno de los cambios más sencillos y útiles para un perro pequeño.
2. Un peso saludable
Cada gramo de más pesa sobre las articulaciones. Tu veterinario puede indicarte el peso ideal de tu perro.
3. Suelos que no resbalen
Las baldosas y el parqué encerado hacen resbalar las patitas. Unas cuantas alfombras en sus recorridos habituales le ayudan a mantener los apoyos. Corta también el pelo que sobresale entre las almohadillas.
4. Músculos en forma
Paseos regulares, a su ritmo, mantienen los músculos que estabilizan la rodilla. Evita más bien los juegos de pelota con frenazos bruscos y giros repentinos.
5. Cogerlo bien en brazos
Sujeta siempre sus cuartos traseros cuando lo cojas en brazos, en lugar de levantarlo por debajo de las patas delanteras.
Preguntas frecuentes
Mi Pom da saltitos con una pata de vez en cuando, pero parece estar bien. ¿Hay que ir al veterinario?
Sí. Aunque el perro no parezca sufrir, una revisión permite conocer el grado y seguir su evolución. Mejor saberlo pronto.
¿Puedo recolocar yo mismo la rótula?
A menudo vuelve sola a su sitio. No manipules la rodilla de tu perro sin que tu veterinario te haya enseñado cómo hacerlo.
¿La luxación de rótula puede afectar a las dos patas?
Sí, es frecuente en las razas pequeñas.
¿Debe evitar las escaleras de casa?
Subir escalones de una altura adecuada no es un problema. Son sobre todo los saltos desde una altura, repetidos a diario, los que fuerzan las rodillas.
Fuentes: Wangdee et al., Evaluation of surgical treatment of medial patellar luxation in Pomeranian dogs, Vet Comp Orthop Traumatol, 2013; American Pomeranian Club, Luxating patella. Este artículo es informativo y no sustituye la opinión de un veterinario.